¿Qué vas a hacer en Fuerteventura?

Diario de Fuerteventura

¡Hola amigas y amigos! Me encuentro en Fuerteventura, en esta nueva aventura visitaremos los pueblos más relevantes y lugares más emblemáticos de la isla, para que tu viaje sea perfecto y no te pierdas nada.

Llego a través de la conexión marítima que existe entre Playa Blanca, en la isla de Lanzarote y Corralejo, en la isla de Fuerteventura. Además, puedes llegar en avión. Aterrizas en el aeropuerto de Fuerteventura, que se encuentra a 5 kilómetros de la capital Puerto del Rosario. Puedes encontrar servicio de guagua (autobús), taxis y por supuesto alquiler de coche para que tu visita a la isla sea de una manera cómoda.

Mi aventura comienza en Corralejo. Este encantador pueblo de pescadores se ha convertido en uno de los lugares más visitados de la isla majorera, además que es la puerta de entrada para tod@s los que venimos de la isla vecina de Lanzarote. Así mismo puedes encontrar la famosa excursión a Isla de Lobos.

Desde el puerto puedes comenzar el recorrido a pie por su kilométrica avenida marítima que bordea la costa. El paseo está lleno de terrazas, playas para refrescarse en el océano Atlántico. Además de unas vistas fantásticas a Lobos y a Lanzarote.

Lo mejor para descubrir el pueblo de Corralejo es perderse entre sus callejuelas. Entre sus sitios de interés destacan la Iglesia del Carmen o su calle principal llena de palmeras, la Avenida de Nuestra Señora del Carmen.

PopCorn Beach

¿Conoces la famosísima Popcorn Beach? Pues se encuentra en la vertiente norte de la isla, entre Corralejo y Majanicho. Parece salida de un mundo de fantasía, estas piedrecitas desiguales en forma de palomitas, de ahí su nombre. Una de tus paradas obligatorias aunque sea para el postureo y disfrutar un poco de la zona.

Mi siguiente parada no podría ser otra que las espectaculares Dunas de Corralejo. Un parque natural de más de 2.650 hectáreas llenas de montañas de arena blanca. Este desierto majorero es perfecto para pasear, divertirse subiendo, bajando y rodando por cada duna, contemplar el amanecer o atardecer, eso ya lo dejo en tu mano para rematar llegando hasta las cercanas playas donde darse unos baños en sus aguas color turquesa.

Dunas de Corralejo

Después de disfrutar de la zona, tocaba descubrir la capital, Puerto del Rosario. La ciudad es poco turística, pero eso no quita darse un buen paseo por su kilométrica avenida marítima que recorre la costa de la antigua Puerto Cabras hasta llegar al muelle. Por el camino te encuentras con decenas de estatuas y monumentos del parque escultórico de Puerto del Rosario. Este conjunto de obras representan a personajes ilustres de la ciudad o a elementos relacionados con el mar. También puedes encontrar la casa museo de Unamuno, donde su estatua te da la bienvenida.

Mi siguiente parada es Caleta de Fuste, esta localidad costera es uno de los núcleos turísticos más importantes de Fuerteventura. Comenzamos viendo el castillo de Caleta de Fuste, fortaleza defensiva construida en el año 1714 para proteger a la región de los frecuentes ataques piratas y corsarios del Atlántico. Se sitúa entre la playa del Castillo y el puerto deportivo.

Piscinas Naturales

Desde el puerto deportivo comienza una kilométrica avenida marítima que recorre la costa de Caleta de Fuste. Donde puedes disfrutar de un agradable paseo o disfrutar en una de sus terrazas o simplemente sentarte en uno de sus bancos y disfrutar de la brisa del mar.

En plena desembocadura del barranco de Miraflor se sitúa el conjunto de Hornos de Cal de la Guirra. Podrás ver las 3 chimeneas circulares de las que obtenía este producto tan utilizado antiguamente en las construcciones, el almacén, el aljibe y la vivienda.

En la localidad también puedes ver las Salinas del Carmen, las únicas que quedan en activo en Fuerteventura. Mediante esta actividad los salineros recolectan la sal del océano, se trataba de un oficio de especial importancia siglos atrás.

Continuando mi aventura llego a casi el otro extremo de la isla. Sobre una colina y hasta el paseo marítimo se extiende el pequeño pueblo de pescadores de Morro Jable. Callejear por aquí es muy divertido dado que te encuentras con numerosas estatuas repartidas por sus calles, su principal atractivo es el mirador de la Iglesia del Carmen desde el que contemplar unas fantásticas vistas del puerto y la playa. Desde el pueblo comienza una kilométrica avenida marítima que recorre la playa de El Matorral. Sin duda, el lugar ideal para caminar a cualquier hora con la brisa del mar.

Mirador Morro Jable

En pleno paraje natural de la playa del Matorral se sitúa el Faro de Morro Jable. Esta torre de casi 60 metros de altura continua en activo y sirve de guía para los barcos durante la noche. Para llegar a su base puedes caminar por una pasarela de madera desde el paseo marítimo y contemplar unas preciosas vistas.

Me encuentro en Ajuy. Encantador pueblo de pescadores de casas de colores que se extiende desde lo alto del acantilado hasta la misma arena de la playa. Entre sus callejuelas encontrarás barcas y varios restaurantes donde degustar platos donde el protagonista es el mar, pescado fresco, pulpo, calamares, lapas….

Cuevas Ajuy

Sin duda no te puedes ir de Ajuy sin visitar sus cuevas, declaradas monumento natural y perteneciente al parque rural de Betancuria. No solo impresionan estas dos grutas por su tamaño y su ubicación bajo unos acantilados de más de 40 metros de altura, sino que además sus rocas de basalto son las más antiguas de Canarias.

Muy cerquita se encuentra Betancuria. Donde sus calles empedradas, balcones canarios, flores… lo hace una de las localidades más bonitas de Canarias. Situada en una pintoresca plaza llena de palmeras, la iglesia de Santa María de Betancuria es el templo religioso más antiguo de Fuerteventura. Fue construido a comienzos del siglo XV y en su fachada destaca la torre del campanario de color blanco y piedras rojas de cantería.

Betancuria

En este municipio te encontrarás con hasta cuatro balcones naturales desde los que admirar el paisaje de la isla desde distintas perspectivas.

 

  • Mirador de Guise y Ayose: Los protagonistas son las enormes estatuas de estos dos reyes majoreros en el punto que dividía a la isla en dos reinos, Maxorata y Jandía.
  • Mirador de Morro Velosa: Obra del artista lanzaroteño César Manrique desde el que admirar la increíble panorámica del centro de Fuerteventura.
  • Mirador de las Peñas: Balcón natural al que se llega tras caminar unos minutos para contemplar las mejores vistas.
  • Mirador de las Peñitas: A solo unos minutos de las Peñas podrás disfrutar desde otra perspectiva de las montañas que dominan el paisaje del parque natural de Betancuria. Además, si sigues caminando llegarás al famoso y fotografiado Arco de las Peñitas y toda la zona de la presa, así que vete cómodo/a para caminar y explorar la zona.

Llegamos al centro de Fuerteventura, Antigua es una localidad que guarda fiel testimonio del paso del tiempo en la isla, por lo que constituye el lugar ideal para perderse y encontrarse con la tradición e historia. Nada mejor que recorrer su casco histórico sin prisas para saborear su historia paso a paso. Paseando por la agradable localidad nos encontramos con algunos lugares de interés como la Iglesia de Nuestra Señora de Antigua y el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, aunque el máximo protagonista es el molino de Antigua.

La Oliva

La siguiente parada no podría ser otra de La Oliva. Asentada sobre una extensa llanura, es una localidad de construcciones señoriales en la que aún se siente su pasado como centro político, económico y social de la isla. Es una acogedora localidad cargada de historia en la que aún se conservan numerosas construcciones que fueron testigos de su gran importancia para el pasado de la isla.

  • Casa de los Coroneles: Construida en el siglo XVII como cuartel y vivienda para los altos cargos militares.
  • Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria: Construida en el siglo XVII para convertirse en el alma y corazón de La Oliva.
  • Casa de la Cilla: Construida en 1819, alberga el Museo del Grano, un espacio destinado a narrar la historia de la agricultura.

Mi última visita fue el Cotillo, un pueblo marinero muy auténtico. Uno de los encantos de este pequeño pueblo es que, a pesar de haberse convertido en una atracción turística destacada, se ha mantenido fiel a su tradición. No encontrarás grandes hoteles ni enormes avenidas comerciales, sino callejuelas y plazas encantadoras.

El Castillo del Tostón es una fortaleza defensiva de piedra construida en el año 1.700 para proteger la costa norte de ataques de piratas y corsarios. Contaba con tres cañones para evitar el atraque de estos invasores en su puerto. Este pintoresco muelle de pescadores está situado a los pies de los acantilados. En un paseo por la zona podrás ver las pequeñas embarcaciones pesqueras.

Y como última parada tocaba visitar el Faro del Tostón, esta torre de casi 40 metros de altura entro en funcionamiento en el año 1897, y desde entonces guía a los barcos que pasan por el brazo de mar llamado el Estrecho de la Bocaina que separa a Fuerteventura de Lanzarote y Lobos.

Cotillo

En su interior acoge el museo de Pesca Tradicional. Lo mejor del lugar son sus fabulosas vistas al mar con el oleaje rompiendo sobre las rocas volcánicas. Además, hay varios charcos naturales a sus alrededor donde te puedes dar un bañito.

Si tienes alguna duda ya sabes puedes ponerte en contacto conmigo aquí.